DROGADICCIÓN
Hay que admitir que a pesar de ser cristianos y de contar con una doctrina que nos enseña a apartarnos de las drogas, éstas son una amenaza latente para todo joven de la Iglesia.
Las drogas pueden atraparnos en cualquier descuido y por eso es importante conocer de qué manera podemos protegernos de ellas.
Es importante que los jóvenes sepan cuáles son los indicadores de riesgo y cuáles los de protección.
INDICADORES DE RIESGO
En mi familia hay demasiados problemas y todos nos llevamos mal.
No tengo con quién hablar de mis problemas.
Algunos de mis familiares consumen frecuentemente alcohol y a veces otras drogas.
De plano no la hago para nada (autoestima baja).
Yo no consumo drogas ilegales, pero tengo amigos que si lo hacen y llegan a ofrecérmelas.
Yo creo que las drogas no hacen daño.
En mi casa no se habla de temas como el sexo, las drogas y los problemas familiares.
Nunca estoy conforme con lo que hago o digo.
No practico ningún deporte.
Soy muy arriesgado y le entro a todo.
Asisto de vez en cuando a la oración y no tengo un acercamiento con mi encargado.
INDICADORES DE PROTECCIÓN
Vivo en el seno de una familia bien integrada.
Mi familia me quiere y me apoya en lo que hago acorde a la doctrina.
Me gusta mi forma de ser dentro de mi familia y de la Iglesia, lo cual me ayuda a conseguir lo que me propongo.
Me enfrento a la vida con optimismo, porque sé como superar mis problemas.
Cuando estoy nervioso o presionado busco opciones en pasatiempos sanos y sobre todo en la oración.
Mis amigos, tanto los cristianos como aquellos con quienes convivo en la escuela, no son consumidores de drogas.
Sé que el uso del alcohol y demás drogas no soluciona los problemas, por el contrario los empeora.
Mis padres son directos conmigo en los temas que ellos saben que pueden afectarnos: sexo, drogas y demás cosas perjudiciales. (Sólo tiene posibilidad de no caer en el pozo el que sabe que el pozo existe, cómo es y dónde está)
Aprecio lo que soy y lo que hago. (autoestima elevada)
Practico algún deporte regularmente.
Pienso en la salud de mi cuerpo y de mi alma antes de arriesgarme.
Hablamos del que está propenso por los indicadores de riesgo, del que ya se inicio en el consumo de drogas, aunque lo haga ocasionalmente y del que lo hace ya con regularidad.
Hay quién se inicia en las drogas por curiosidad, y siguió allí porque eso le generó placer.
Otros la probaron por curiosidad y tuvieron una reacción de pánico, con manifestaciones físicas severas desagradables e incluso peligrosas y eso les hizo aborrecerlas para siempre.
LOS JÓVENES QUE CONSUMEN DROGAS LO HACEN POR LAS SIGUIENTES RAZONES:
Porque quieren experimentar, sienten curiosidad. Muchos jóvenes buscan nuevas emociones y están ansiosos de probar qué se siente con las drogas.
Debido a la presión del grupo, porque a veces hay quien quiere ser aceptado en un grupo, de la escuela, de la colonia, etcétera. Para sentir que se pertenece a un grupo, pandilla o club.
Por el placer que las drogas les produce. Buscan los efectos placenteros y agradables de las drogas los cuales son engañosos. Porque te hace sentirte mayor.
Porque según ellos les ayuda a eliminar el sufrimiento moral o físico. El caso del joven deprimido que cambia la tristeza y el negativismo por la alegría. Se refugian en ellas para escapar de las situaciones problemáticas, tales como: temor al fracaso, enfrentamientos con lo problemas de la vida. Como escape de las presiones de la vida moderna.
Otros las prefieren porque las drogas aumenta su capacidad para el trabajo, el estudio o la actividad creativa. Esto es peligrosísimo, las estadísticas dicen que un alto porcentaje de jóvenes que las consumen para tener mayor rendimiento en sus actividades deportivas o laborales, han sufrido paros cardiacos.
Como forma de rebelión hacia la gente adulta o ante los símbolos. de autoridad.
Porque les gustan los riesgos.
Porque les parece divertido y quieren eliminar el aburrimiento.
Porque está de moda.
UNA VEZ "DENTRO", ES MUY DIFÍCIL SALIRSE.
Hay quien se mete a las drogas para experimentar lo que algunos cuentan que se siente. Pero ese laboratorio suele ser fatal. Se entro por curiosidad, para ver qué se siente y después ya no pueden salir de allí. Quedan atrapados en una prisión definitiva, que les va a hacer perder todo, incluyendo la dignidad humana.